Un equipo en China descubrio que, a diferencia de los adultos que viven y trabajan en ambientes libres de humo de tabaco, aquellos expuestos al humo de segunda mano son más propensos a morir por enfermedad cardíaca o cáncer pulmonar en los proximos 17 años. 

Además, eran más propensos a morir por un accidente cerebrovascular (ACV) o un enfisema pulmonar, dos enfermedades asociadas con la exposición al llamado tabaquismo pasivo.

Los resultados, publicados en la revista Chest, no prueban que la causa definitiva sea el humo de segunda mano.

Pero los investigadores pudieron considerar otros factores clave -como la edad, la educación, el trabajo, la presión y el colesterol- y la relación entre la mortalidad y la exposición al humo de segunda mano se mantuvo, según confirmó el equipo de Yao He, del Hospital General Chino PLA, en Pekín.

Este es exactamente el tipo de diseño de un estudio que queremos ver“, dijo Joanna Cohen, directora del Instituto para el Control Mundial del Tabaco de la Escuela Bloomberg de Salud Pública de Johns Hopkins, en Baltimore.

Cohen, que no participó de la investigación, destacó que los investigadores siguieron a un grupo de personas durante varios años sin hallar evidencia de una relación “dosis-respuesta”. Esas características son clave para argumentar una relación causa-efecto.

En Estados Unidos, el último informe del Director General de Sanidad señala que existen pruebas “sugestivas” de que el humo de segunda mano reforzaría el riesgo de padecer un ACV y un enfisema o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Pero Cohen comentó que la evidencia era insuficiente para hablar de una “relación causal”. “Este tipo de estudio, es importante para sumar a las pruebas de una relación causal”, añadió.

Además, consideró importante que la información procediera de China. “Es el país con más fumadores”, indicó.

Los resultados surgen de 910 adultos estudiados durante dos décadas. Al inicio, el 44 por ciento dijo que convivía con un fumador, mientras que el 53 por ciento trabajaba con fumadores.

Con los años, 249 participantes murieron. Y el riesgo de morir por enfermedad cardíaca, ACV, cáncer pulmonar y enfisema era dos o tres veces mayor en aquellos expuestos al humo de segunda mano.

Por ejemplo, el 11 por ciento de los 271 hombres expuestos murieron por un ACV, comparado con el 6,5 por ciento de los 168 que vivían o trabajaban en un ambiente libre de humo.

La cantidad de personas que murieron por cada causa fue bastante reducida, lo que es una limitación del estudio. “Cuando los números son pequeños, es más difícil obtener una estimación precisa” de los riesgos, explicó Cohen.

Pero dijo que los resultados respaldan las pruebas de que el humo de segunda mano o tabaquismo pasivo aumentaría el riesgo no sólo de padecer enfermedad cardíaca y ciertos cánceres, sino también de sufrir de un ACV o desarrollar un enfisema.

FUENTE: Revista Chest, 24 de mayo del 2012